El temporal Gloria ha arrasado con la primera línea de dunas que han servido de barrera natural para evitar que el mar se adentrara aún en más espacios.

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Fundación Global Nature

El temporal Gloria ha sido un desastre en muchos niveles y ha golpeado la costa valenciana dejando a su paso trágicos desenlaces. Si nos centramos en la parte ecológica, Gloria ha arrasado con la primera línea de dunas. Pero lo cierto es que han actuado como barrera de contención y, sin embargo, el cuidado y protección que se les ofrece, así como a las malladas que realizan esta función, es escaso o inexistente. ¿Imaginamos hasta dónde habría entrado el mar si estas barreras naturales no hubieran estado?

Durante 2018 y 2019 la Fundación Global Nature (FGN) llevó a cabo un proyecto de restauración de dunas y malladas en 10 puntos de las provincias de Valencia y Castellón, financiado por Fundación Banco Santander (FBS). Las dunas estabilizan el terreno y ayudan a la retención sucesiva de más sedimentos permitiendo su crecimiento. Su destrucción alarmante en zonas de playas turísticas provoca, como se ha visto durante el temporal Gloria, que el agua pueda llegar a inundar calles de las urbanizaciones costeras.

Durante el citado proyecto se colocaron 2.500 metros de bardisas o trampas de arena, se plantaron más de 6.000 plantas autóctonas y se retiraron más de 45.000 kg de vegetación exótica. También se colocaron 500 metros de vallado con poste y cuerda delimitando el paso para evitar el pisoteo de las personas y se restauró una mallada de más de 1.000 metros cuadrados. El proyecto ha actuado sobre una superficie de 21.863 m2 en las dos provincias valencianas.

Casi todas las dunas han desaparecido tras el temporal, pero han cumplido su función. La mallada restaurada ha sido ejemplo de cómo actúan estos ecosistemas acumulando agua, mientras que las dunas (ahora cortadas por la mitad o arrasadas) han amortiguado, donde existían dunas, la entrada del agua hacia el interior.

En este sentido, FGN reivindica el papel fundamental de estos elementos y subraya que es necesario que las administraciones competentes acometan la restauración de estos hábitats cuanto antes.

Hábitats prioritarios

Existen diferentes frentes dunares y entre ellos, a su vez, se crean espacios intradunares denominados “malladas”. Por su importancia estos ecosistemas únicos están catalogados como hábitats prioritarios según la Directiva Europea 92/43/CEE DEL CONSEJO de 21 de mayo de 1992 relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.

Actuaciones de mejora del habitat

Se ha puesto en marcha un proyecto que cuenta además con colaboración de la Consellería de Agricultura, Cambio Climático, Medio Ambiente y Desarrollo Rural y de los Ayuntamientos encargados de la gestión de los espacios donde se desarrolla. La restauración de ecosistemas dunares en 15 puntos del litoral se realizará mediante acciones de mejora del hábitat que incluyen: tras la retirada de especies vegetales exóticas que invaden la superficie dunar evitando la proliferación de la vegetación autóctona; tras la retirada esta vegetación se realiza la colocación de estructuras para la contención y acumulación de arena, llamadas bardisas, y que se realizan con material vegetal para que se degraden una vez hayan cumplido su función; y finalmente plantaciones con especies autóctonas que sirven de alimento y refugio para la fauna, además de para fijar la arena de las dunas.

fuente: Fundación Global Nature

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