El 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre, lo que supone la ocasión perfecta para reflexionar sobre la diversidad de fauna y flora que existe en nuestro planeta y lo amenazada que se encuentra actualmente. A todos nos suena ya el dato ofrecido por los expertos del millón de especies que están en peligro de extinción en las próximas décadas (actualmente se conocen alrededor de 8 millones de especies de fauna y flora).  Sin embargo, hay estudios que apuntan a que diversos sesgos cognitivos nos impiden ser conscientes de la gravedad de la situación:  los mensajes negativos solo nos paralizan; la “angustia climática” o “ecoansiedad”, producto de no saber cómo actuar ante el deterioro del Medio Ambiente o la incertidumbre, factor con el que no solemos sabemos lidiar.

Es decir, hay quienes no son conscientes de la situación que vivimos y hay quienes son demasiado conscientes, provocándoles una sensación de desasosiego que nos lleva al mismo punto de partida.

No obstante, hacer algo siempre es mejor que no hacer nada. Pese a que sea con pequeños gestos, la participación ciudadana puede contribuir a la mejora de la situación de la biodiversidad. Gestos cotidianos que ayuden a cuidar la vida silvestre de, por ejemplo, nuestro entorno urbano.

Algunas de las ventajas de ayudar a la conservación de fauna y flora en entornos urbanos es la mejora de la calidad de vida. Las arboledas ayudan a mitigar las temperaturas y los ruidos y son de gran ayuda para limpiar el aire. Además, algunos científicos señalan al contacto con la naturaleza como una forma de mejorar la salud, tanto física como mental. Además, la naturaleza urbana puede ayudar a reforzar la cohesión social y el sentido de comunidad.

Proponemos una serie de ideas que se pueden hacer desde casa y con muy poco presupuesto para mejorar el estado de la “biodiversidad urbana”.

Apoya la naturalización de los espacios urbanos

“Los lugares que son hábitats potenciales para plantas y animales -fragmentos de bosque o prados, valles y otros conectores – deberían ser integrados en la planificación de la red social urbana” -Michael Hough (Naturaleza y Ciudad, 1998)

La integración de espacios naturales en zonas urbanas puede ayudar a la mejora de la conservación de especies silvestres en diferentes entornos. Debido a rápida extensión urbanística de núcleos urbanos, es necesario incluir este tipo de espacios -  por pequeños que sean – en la planificación de estos lugares.

Según un estudio de ONU- Habitat, el suelo urbano ocupa el 3% de la superficie terrestre, sin embargo, las ciudades son las responsables del consumo del 75% de los recursos, por lo que su huella ecológica es enorme.

Como ciudadanos, podemos apoyar la naturalización de diversos espacios de nuestras ciudades y transmitir nuestra opinión a los órganos encargados de tomar las decisiones.

Casos de éxito son la renaturalización del Manzanares, en Madrid,  que ha supuesto una mejora de la calidad de las aguas del río y la aparición de 50 especies de aves y nutrias. El Parque de las Llamas es otro ejemplo de éxito de la conservación de espacios naturales dentro de la ciudad. Este humedal, situado en Santander ha permitido conservar la comunidad de aves de la zona, así como atraer nuevas especies de aves acuáticas.

renaturalizacion manzanares

El puente de Segovia, antes y después del proceso de renaturalización del río Manzanares/ Fuente: Ecologistas en Acción

Hoteles para insectos

Estas estructuras pueden instalarse de manera sencilla en espacios abiertos de nuestra casa, como balcones o jardines y de esta manera ofrecer espacios de refugio y reproducción para una gran variedad de insectos. Es una buena solución también para abejas y avispas solitarias que encuentran en estos espacios un buen lugar para reproducirse.

Su construcción se puede hacer de manera manual y ofrece un gran abanico de posibilidades.Se puede realizar con materiales reciclados como trozos de madera, troncos agujereados, piñas e incluso ladrillos.

hotel para insectos

Hotel para insectos

Naturalización de terrazas y ventanas

Siguiendo la idea anterior, otra buena manera de mejorar la situación de insectos y aves es la naturalización de espacios abiertos en casa.

Son muchos los estudios que señalan los beneficios de naturalizar azoteas de edificios en las ciudades -como la reducción de la temperatura – sin embargo, hay una opción aún más a nuestro alcance. Podemos mejorar nuestros jardines, terrazas o ventanas: el uso de plantas aromáticas o ricas en néctar pueden contribuir a la conservación de insectos polinizadores, cuyas poblaciones se encuentran en declive desde hace unos años.

Una buena opción para espacios reducidos son los jardines verticales.

Comederos para aves

En determinadas estaciones del año, las aves pueden encontrar dificultad para encontrar alimento en espacios urbanos. Además, factores como la instalación de césped artificial, el aumento de la población y la reducción de los espacios verdes están fomentando la disminución de la población de muchas especies de aves. Recientemente, un estudio de SEO BirdLife alertaba del declive alarmante de los gorriones en España, con una pérdida de 30 millones de gorriones menos en la última década.

Instalar comederos en nuestras viviendas es una manera de ofrecer un alimento extra y así ayudar a estos grupos de aves urbanas a sobrevivir y proliferar en núcleos urbanos.

También es una buena alternativa para los meses de calor, instalar -además del comedero – bebederos de agua.

comedero pajaros

Voluntariado

Voluntariado WWF

El voluntariado es una buena forma de aportar nuestro granito de arena. Asociaciones como Rainfer o AAP Primadomus ofrecen la posibilidad de hacer voluntariado con fauna silvestre recuperada del tráfico ilegal, explotación en la industria del entretenimiento, propiedad privada, etc. Aunque estas son solo un ejemplo de las muchas asociaciones que llevan a cabo este tipo de acciones.

En caso de no tener tiempo, estas ONGs también ofrece la posibilidad de ayudar a través de apadrinamientos, donaciones o convirtiéndose en teamer (donaciones de un euro mensualmente).

Además, existen otros tipos de voluntariados urbanos para recoger la basura de los espacios naturales, para la construcción de cajas nido, la contabilización de especies o la observación de las mismas para posteriores estudios.

Restauración de habitats

Una de las principales causas de la pérdida de fauna y flora es la degradación de los habitats. La restauración de los mismos es una manera de ayudar a que vuelvan a su estado natural lo más rápido posible.

Esta se debe llevar a cabo por profesionales que identifiquen los problemas y que determinen cuáles son las mejores soluciones, dependiendo de cada escenario.

Sin embargo, son muchas las asociaciones y organizaciones que buscan interesados en ayudar a recuperar hábitats degradados y de esta manera favorecer a distintas especies autóctonas a través del voluntariado.

Muchas de estas ONGs también ofrecen la oportunidad de adoptar o regalar un árbol y así proteger la zona.

Pegatinas disuasorias

Otro de los problemas que presenta la ciudad para las aves es la colisión de éstas con las ventanas. Cada año millones de aves mueren en todo el mundo a causa del impacto contra cristaleras, un problema en aumento debido al creciente uso de este material en edificios e infraestructuras.

En Estados Unidos, país que ha realizado más informes sobre este asunto, ha cifrado en un 10% el número de aves que mueren por este motivo.

Se puede presentar como un problema en la vivienda, pero también en el trabajo, pistas de pádel, escuelas y en grandes superficies que echen mano de este material.

En la medida de lo posible, una buena solución es poner pegatinas disuasorias para que las aves identifiquen los cristales como un obstáculo.

pegatinas disuasorias

Pegatinas disuasorias para evitar la colisión de aves/ Fuente: SEO BirdLife

Educación ambiental

La educación ambiental es una de las mejores herramientas para ayudar a preservar la biodiversidad. Ser conscientes del problema al que nos enfrentamos, conocer posibles soluciones y concienciar a quienes nos rodean es una de las mejores maneras de ayudar.

El Día Mundial de la Vida Silvestre es una ocasión para reflexionar sobre nuestra convivencia con el entorno. Una oportunidad para apreciar la variedad de fauna y flora que, afortunadamente, aún podemos disfrutar.

Estas son solo algunas de las iniciativas que se pueden llevar a cabo de manera particular para favorecer el entorno que nos rodea, sin embargo hay muchas más. ¿Qué iniciativa sueles realizar tú?

Si te interesa este tema, puedes echar un vistazo al curso de Gestión y Conservación de fauna impartido en modalidad online en el ISM.

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