La Unión Europea ha alcanzado un principio de acuerdo para reformar el sistema de comercio de emisiones (ETS en sus siglas en inglés). Tanto el Parlamento como el Consejo Europeo han logrado un acuerdo para hacer reducir las emisiones de las 11.000 centrales eléctricas y plantas industriales de gran consumo energético en el periodo 2021-2030.

Esta revisión contribuirá a que la UE logre una parte importante de su compromiso en virtud del Acuerdo de París para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 40% para 2030.

Para alcanzar el objetivo de al menos el 40% de la UE, los sectores cubiertos por el ETS tienen que reducir sus emisiones en un 43% en comparación con 2005.

Con este fin, el número total de derechos de emisión disminuirá de 2021 en adelante. El acuerdo recoge que el recorte anual de créditos subastados en este sistema, llamado “factor de reducción lineal”, será del 2,2% cada año, frente al 1,74% que se aplica en la actualidad. Este factor podrá revisarse con vistas a incrementar el recorte, pero siempre a partir de 2024.

Esto equivale a una reducción de emisiones adicional en los sectores cubiertos por el ETS de alrededor de 556 millones de toneladas en la década, equivalente a las emisiones anuales del Reino Unido., pero hasta ahora el ETS no ha funcionado como se esperaba. Principalmente no se ha dado una buena señal de precio al mercado y eso ha hecho que se reforme el sistema para alcanzar estos objetivos.

El comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, ha asegurado que “el acuerdo histórico demuestra que la Unión Europea está convirtiendo su compromiso y ambición en acciones concretas al establecer la legislación necesaria para fortalecer el sistema de comercio de emisiones de la UE. Y así cumplimos nuestros objetivos climáticos, Europa es una vez más líder en la lucha contra el cambio climático. Esta legislación hará que el mercado europeo de emisiones de carbono sea adecuado para su propósito. Acojo con agrado el sólido régimen de fuga de carbono que se ha acordado y las medidas para fortalecer aún más la Reserva de Estabilidad del Mercado”.

Fuga de carbono

Además, la propuesta desarrolla reglas predecibles, sólidas y justas para abordar el riesgo de fuga de carbono. Entre estas medidas se incluye revisar el sistema de asignación gratuita para centrarse en los sectores con mayor riesgo de reubicar su producción fuera de la UE: alrededor de 50 sectores en total.

También se incluye un número considerable de asignaciones gratuitas reservadas para instalaciones nuevas y en crecimiento así como reglas más flexibles para alinear mejor el monto de las asignaciones gratuitas con las cifras de producción y la actualización de los puntos de referencia para reflejar los avances tecnológicos desde 2008.

Se espera que alrededor de 6.300 millones de derechos se destinen de forma gratuita a las empresas durante el período 2021-2030.

Al fin y al cabo, el objetivo es endurecer la contaminación en las centrales eléctricas e industriales. Se espera que el precio del carbono aumente considerablemente con estas medidas, por lo que resultará más caro para las empresas poder seguir contaminando.

Ayudas

Por ello, la UE ha pensado en ofrecer una serie de ayudas a estas plantas de generación eléctrica y de la gran industria electrointensiva para que puedan llevar a cabo una serie de inversiones en sus centrales para contaminar menos.

Así, se establecerán varios mecanismos de apoyo para ayudar a la industria y los sectores de la energía a enfrentar los desafíos de innovación e inversión de la transición hacia una economía baja en carbono.

Estos mecanismos incluyen dos nuevos fondos. Un fondo de innovación que amplía el apoyo existente para la demostración de tecnologías para avanzar en la innovación en la industria, y un fondo de modernización, que facilitará las inversiones en la modernización del sector de la energía y los sistemas energéticos más amplios y aumentará la eficiencia energética en 10 Estados miembros de bajos ingresos.

También se seguirán concediendo permisos gratuitos para modernizar el sector de la energía en estos Estados miembros de menores ingresos.

A pesar de ello, la industria electrointensiva no ha recibido con buena cara este acuerdo. Por ejemplo, el acuerdo ha sido criticado por la Asociación Europea del Acero (Eurofer), cuyo director general, Axel Eggert, ha asegurado que se “queda corto” en el objetivo de asegurar la “igualdad de condiciones” para la industria acerera europea.

“Reconocemos los esfuerzos del Parlamento Europeo para garantizar la competitividad global de la industria del acero europea. Sin embargo, el acuerdo se queda corto para alcanzar este objetivo, dado que incluso las plantas de acero más eficientes en Europa se enfrentarán probablemente a costes significativos”, ha lamentado en un comunicado.

Esa pérdida de competitividad de la industria europea haría peligrar miles de puestos de trabajo y pondría en marcha un proceso de deslocalización de las plantas industriales que dejaría la economía europea en serios problemas. Pero para eso la UE va a dar esas ayudas a las empresas.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com