Cuando Juan Salvador Torres explicó hace unas semanas a Jordi Évole que la superoferta de naranjas a 50 céntimos el kilo de Mercadona provoca el abandono del campo porque los agricultores pierden dinero, lo que nos estaba diciendo es que para que el consumidor compre barato, no todo vale.

Ir a la compra y, en esencia, comer tienen una larguísima cadena de consecuencias en el medio ambiente, en la salud, en la economía y en el modelo de sociedad actual que casi no podemos imaginar. Como tampoco podemos imaginar que alimentarnos de manera diferente pueda ser tan beneficioso para tantos.

Esto es lo que explica el libro Grupos de consumo. Una cultura agroalimentaria sostenible, una guía práctica sobre un fenómeno en alza en nuestro país y fuera de él, los grupos de consumo agroecológicos. Consumidores concienciados que se organizan para comprar alimentos ecológicos directamente a agricultores y ganaderos de la región. A precios justos con los que éstos puedan vivir sin tener que abandonar el campo, como los productores de naranjas de los que hablaba Juan Salvador Torres. Eso significa nada menos que apostar no sólo por el medio ambiente y la salud, sino también por un modelo socioeconómico sostenible.

Editado por la editorial de Ecologistas en Acción, Grupos de consumo. Una cultura agroalimentaria sostenible está escrito en forma de manual para todo aquél que quiera saber en qué consiste formar parte de un grupo de estas características. Ofrece todas las claves y herramientas necesarias para poder crear uno, ya sea autogestionado, como asociación o cooperativa, con cesta abierta o cerrada o pedido a la carta. También detalla los recursos humanos y materiales necesarios para su funcionamiento, los criterios para seleccionar a los productores, los problemas más comunes que pueden surgir, la “incomodidad” que supone formar parte de un grupo de consumo -frente a hacer la compra en el súper de debajo de casa-, y los beneficios y el cambio de rutinas que le esperan al nuevo miembro.

Escrito por integrantes de diferentes grupos de consumo conocedores de esta realidad desde dentro, el libro nos cuenta además cómo son varios colectivos muy diferentes que hoy existen en distintos puntos del país.

Pero no sólo eso: Grupos de consumo… ofrece también un panorama muy completo y esclarecedor sobre las consecuencias que tiene el modelo actual de producción y consumo de alimentos en el medio ambiente, en la salud y en la economía y la sociedad actuales a nivel mundial.

Etiqueta de una caja de mandarinas en un supermercado donde se indican los productos químicos postcosecha con los que las tratan para que duren más.

Y además nos aclara conceptos que a menudo se confunden: no es lo mismo la agricultura ecológica que la agroecología, y la soberanía alimentaria va aún más lejos.

De ir más lejos trata este libro, ya que formar parte de un grupo de consumo implica no sólo consumir alimentos cultivados de forma ecológica que sean más sanos para la salud y para el medio ambiente. También supone reducir el daño ambiental que provocan la distribución y el consumo apostando por una producción cercana al consumidor -con menos kilómetros de transporte, reduciendo así su impacto contaminador-, y una compra con la menor cantidad posible de bolsas, plásticos o empaquetados. Y posibilita el pago directo a los productores de un precio que les permita vivir dignamente y seguir cultivando el campo.

Es decir, significa apostar por un modelo de consumo más respetuoso con el medio ambiente, pero con una visión integradora que contempla no solamente al planeta, sino también a las personas.

Ficha del libro

Grupos de consumo. Una cultura agroalimentaria sostenible, Autores: Andrés Couceiro, Yago Martínez, Juan Alonso, Pablo Saralegui, Eva Ortega y Elisa Santafé. Ilustrado por Daniel Montero. Ed. Libros en Acción, 80 páginas, 7 euros. Adquirible en la tienda online de Ecologistas en Acción (https://www.ecologistasenaccion.org/tienda/editorial/1695-libro-grupos-de-consumio.html)