El movimiento de introducir la naturaleza en las ciudades irrumpe con fuerza ante la preocupación por el impacto del cambio climático en las zonas urbanas. La naturación de las ciudades es una herramienta dentro de las estrategias que impulsan la transición hacia modelos de ciudad más compactas, saludables, resilientes, sostenibles e inclusivas de género. Y las hacen más resilientes en cuanto a aumentar la capacidad de las ciudades a lidiar con perturbaciones de origen natural o antrópico. De este modo estarían mejor preparadas para hacer frente a los efectos del cambio climático.

Los criterios de sostenibilidad urbana en boga están promoviendo las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), medidas que tratan de dar respuesta a retos urbanos a través de soluciones inspiradas en la naturaleza. La Comisión Europea define las SbN como «soluciones inspiradas y respaldadas por la naturaleza, que son rentables, proporcionan simultáneamente beneficios ambientales, sociales y económicos, además de ayudar a crear resiliencia; dichas soluciones aportan más naturaleza así como características y procesos naturales, y con mayor diversidad, a las ciudades y paisajes terrestres y marinos, mediante intervenciones localmente adaptadas, eficientes en el uso de recursos y sistémicas». Por lo tanto, se busca de manera intencionada reproducir las formas más efectivas y eficientes en las que organismos y comunidades lidian con distintas problemáticas en beneficio de reducir su impacto socio-ambiental y mantener sus efectos a largo plazo. Acciones en esta línea, entendida como modelos de naturalización, son, por ejemplo, los techos (o cubiertas) verdes.

Los techos verdes están formados por todo un sistema artificial que hace que podamos tener un espacio verde natural en un lugar como la cubierta de las edificaciones mejorando el confort climático y visual de la ciudad. No obstante, los techos verdes son mucho más que un detalle estético para vegetar los espacios en las ciudades sino también de innovación e investigación.

A finales de 2020 se instala en la ciudad de Valladolid una cubierta verde de más de 500 m2  en el mercado El Campillo, con dos tipos de sustrato en donde que se estudiara las posibles diferencias del comportamiento térmico (Marijuan, 2021):

  • Un sustrato con componentes orgánicos y minerales granulares, similar al de un jardín tradicional, con turba y abono vegetal. Se ha mezclado con un alto porcentaje de fibra de coco elegida específicamente para el proyecto ya que aumenta la retención de humedad, evitando el encharcamiento y minimizando la necesidad de riego. La vegetación de este tipo de sustrato orgánico-mineral está formada por distintas especies vegetales, como son plantas crasas, sedum o arbustivas.
  • Un segundo sustrato, que forma parte de un proyecto piloto, de lana de oveja afieltrada. Al utilizar como sustrato un subproducto de la industria ovina se le está dando una nueva vida al material, hasta ahora considerado un desperdicio. Esta solución forma parte del proyecto ‘Lanaland’ para favorecer la Economía Circular. En este caso, la vegetación plantada fue dos especies nativas del tipo sedum, con bajos requerimientos de nutrientes y adaptadas a las condiciones climáticas locales.
el campillo valladolid

El objetivo de la implantación de la cubierta verde es, por un lado, revitalizar el entorno urbano que rodea el mercado de El Campillo, interactuando con el entorno inmediato gracias a la accesibilidad al mismo y su vista desde los edificios adyacentes. Por otro, también se busca proporcionar los beneficios de la vegetación a la zona en términos de confort higrotérmico, reducción del efecto isla de calor, mejora de la calidad del aire y gestión del agua de lluvia. Y por último, el edificio se beneficia de un mayor aislamiento térmico.

Esta actuación forma parte de la infraestructura verde de Valladolid, mejorando la conexión entre otras zonas verdes, fomentando la biodiversidad y accesibilidad de los ciudadanos a zonas verdes. Se está llevando a cabo una monitorización de diferentes parámetros de la cubierta verde para calcular los impactos que genera en la ciudad. A su vez, esta intervención en El Campillo forma parte del proyecto europeo URBAN GreenUP, cuyo objetivo es la renaturalización de ciudades, haciéndolas más resilientes al cambio climático.

Valladolid es una de las tres ciudades demostrativas de URBAN GreenUP, cuenta con una serie de Soluciones basadas en la Naturaleza ya implantadas para conseguir este objetivo. Entre ellas, la instalación de 21 toldos vegetales en la calle Santa María. Se trata de una cubierta de infraestructura verde con un material textil tensado en el que se coloca un sustrato con semillas vegetales para que crezcan en el propio soporte. Cada uno de los toldos tiene una longitud aproximada de cuatro metros en cada lado y se ancla a la fachada de los edificios. La instalación necesaria para el funcionamiento de la intervención, como son el riego o el cableado de la iluminación, quedará suspendida en una viga de celosía de aluminio entretejida desde los toldos hasta el cuarto de instalaciones.

Valladolid ciudad verde

Reducir la contaminación, combatir el efecto isla de calor y bajar la temperatura son los beneficios ambientales que busca la intervención; en cuanto a los beneficios sociales, pretende mejorar la calidad de vida de los residentes y transeúntes, y, además, traer beneficios económicos para la zona, con el impulso de su actividad comercial.

Gonzalo de la Fuente de Val, Doctor en Ciencias Biológicas, es docente en el ISM del curso Ciudades verdes: hacia la regeneración urbana. Un curso que expone las herramientas teóricas y prácticas básicas de implementación de planes de renaturalización de las ciudades a través de los espacios verdes urbanos, periurbanos y naturales interconectados. Así, nos sumamos al movimiento re-imaginar las ciudades.