La metodología del Aprendizaje Fluido transforma tanto a quienes la imparten como a quienes la reciben, ayudando a reconectar con la naturaleza de manera profunda, significativa y placentera.

Cuando allá por los años 90 comencé a trabajar como educadora ambiental en un centro de naturaleza en el Parque Natural de Los Alcornocales, no sabía que experimentaría una transformación personal que me introduciría en el apasionante mundo de la educación ambiental para siempre.

Aprendiendo en la práctica de mis compañeros y compañeras, empecé a utilizar los juegos actividades de la metodología que Joseph Cornell había desarrollado en sus libros Vivir la naturaleza con los niños[1] y Compartir el amor por la naturaleza[2]. Durante aquellos años no solo puede compartir el amor por la naturaleza con las personas a las que guiaba y ver el positivo impacto que sobre ellas tenían estas actividades, sino que yo misma experimenté una transformación profunda, empecé a vivir de manera consciente mi relación el mundo natural y a experimentar momentos de verdadera comunión con la naturaleza

Por eso, cuando decidí comenzar la aventura de La Traviesa Ediciones, como proyecto editorial centrado en la educación ambiental, tenía muy claro que quería rescatar aquellos libros descatalogados en nuestro país. Mi sorpresa fue encontrar que Joseph acaba de publicar un nuevo libro que recogía el bagaje acumulado en casi cuatro décadas de trabajo en todo el mundo, formando a miles de docentes, a profesionales del medioambiente y la educación ambiental en la naturaleza y organizando actividades para familias, a través de Sharing Nature Worldwide. Esta red, que Joseph Cornell creó a principios de los 80, se extiende en la actualidad a 13 países (además de EEUU), como Japón, Alemania, Brasil, Nueva Zelanda, Canadá, Reino Unido, China, Portugal, etc.

Encontré una gran receptividad y apoyo al proyecto editorial por su parte, gracias al cual, ha visto la luz en mayo de este año COMPARTIR LA NATURALEZA. Juegos y actividades para reconectar con la naturaleza. Para todas las edades[3] .

Imagen: Paqui Godino

Los principios del Aprendizaje Fluido

Esta metodología tiene varios fundamentos, cimientos muy sencillos, pero revolucionarios. A través de actividades vivenciales, tanto la mente como el corazón son estimulados conjuntamente.

Para favorecer una verdadera conexión con la naturaleza y restaurar los vínculos rotos es necesario aprender desde la emoción y la empatía, ofreciendo experiencias que sean transformadoras: Aprender con el corazón.

La alegría, la diversión y el juego impregnan la práctica, pero también se favorecen momentos de alegría serena, de disfrute y conexión profunda con la naturaleza.

Fomentar el entusiasmo, la curiosidad y el sentido del asombro son indispensables para un verdadero proceso de aprendizaje, a todos los niveles. Como dice Cornell: «Los bienes supremos de los alumnos son el entusiasmo, la curiosidad y la capacidad de asombro. Si atrofiamos estas cualidades, destruimos esa parte de nosotros capaz de conectar con la vida y abrazarla».

Además, es imprescindible lograr una percepción consciente de la naturaleza, estar presentes aquí y ahora. Todo ello, de manera muy experiencial, favorecido por la utilización de todos nuestros sentidos.

En el prólogo de esta edición, Heike Freire, refiriéndose a Gus Speth, que afirma que «ni nuestros enormes conocimientos ni nuestra muy desarrollada capacidad técnica van a permitirnos resolver los problemas medioambientales. Porque su verdadero origen está en otro lugar, tiene que ver con emociones y sentimientos, valores y actitudes». Es justamente desde este lugar, del que parte esta metodología: las emociones, sentimientos, valores y actitudes, aunque sin olvidar, claro, el necesario conocimiento y rigor científico.

Richard Louv, padre del concepto trastorno por déficit de naturaleza, que prologa la edición original, nos recuerda que los niños y niñas del siglo XXI crecen desconectados del mundo natural; una desconexión con consecuencias muy negativas y nos insta a desarrollar, a todas las edades, actividades inmersivas en la naturaleza. Así refiriéndose a esta propuesta nos dice: «Este enfoque innovador invita, tanto a los niños como a los adultos, a aprender sobre el mundo natural mediante juegos y relaciones personales placenteras, sacando a la luz la espiritualidad. Cornell nos recuerda que una vida rica en naturaleza puede ser muy divertida. Educadores de todo el mundo cuentan que los niños se sumergen en la experiencia del Aprendizaje Fluido, sin darse cuenta que su placer y disfrute es parte del plan».

Las etapas del Aprendizaje Fluido

1-    Despertar el entusiasmo a través de juegos dinámicos y divertidos, que estimulan tanto física como intelectualmente. Entusiasmo en el sentido de expectación e interés que favorece el deseo de aprender. Haciendo que aprender sea divertido.

2-    Enfocar la atención para conseguir estar aquí y ahora, estas actividades ayudan a estar atentos y receptivos a la naturaleza. El entusiasmo solo no basta, es necesario dirigir el entusiasmo hacia una atención serena, que favorezca la atención y la receptividad a la naturaleza.

3-    Ofrecer una experiencia directa facilita la inmersión en la naturaleza, ofrece experiencias vivenciales directas e intuitiva, en muchos casos fomentando el uso de los sentidos. “A través de la razón podemos describir un cerezo en flor, pero no podemos sentir la experiencia de un cerezo en flor”. A eso ayudan estas actividades a vivenciar a experienciar.

4-    Compartir la inspiración, en esta última etapa compartimos las experiencias, de manera que las lecciones y sensaciones vividas se transforman en recuerdos profundos y duraderos.

Esta metodología supuso una auténtica revolución en el campo de la educación al aire libre en los años 80; que hasta entonces seguía el modelo de «caminar-parar-hablar: el monitor se detenía en un lugar de interés, charlaba sobre un tema y después seguía hasta el próximo lugar de interés. El grupo solo escuchaba pasivamente». Hoy día, se configura como una herramienta básica para la Interpretación ambiental, totalmente en la línea de los artículos de Cinta Llano Álvarez, como Que el entusiasmo te acompañeAbre los ojos o La sonrisa del (buen) guía.

Os invito a practicarla y a sentir la transformación que ejerce no solo sobre las personas que guiais en el descubrimiento de la naturaleza, sino también sobre vosotras mismas.

No quiero finalizar sin agradecer a la comunidad ISM este espacio para compartir ideas y experiencias.

CITA:
«Para crear una sociedad que de verdad ame y reverencie el mundo natural, debemos ofrecer a sus ciudadanos experiencias en la naturaleza que sean transformadoras»
Joseph Cornell, 2018



[1] J. B. Cornell, 1982, Vivir la naturaleza con los niños (Barcelona, Ediciones 29). Descatalogado.

[2] J. Cornell. 1989, Compartir el amor por la naturaleza: Juegos y Actividades para todas las edades (Barcelona, Editorial Ibis). Descatalogado.

[3] J. Cornell, 2018, Compartir la naturaleza. Juegos y actividades para reconectar con la naturaleza. Para todas las edades (Sevilla, La Traviesa Ediciones).

Si te interesa la educación ambiental como campo profesional te recomendamos el curso de Educador e Intérprete Ambiental y el de Guía de la Naturaleza: diseño de itinerarios interpretativos, que se imparten en el campus virtual de ISM.