Un proyecto europeo con una participación clave del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, convertirá emisiones de CO2 procedentes de refinerías en combustibles de barcos y aviones. Con un presupuesto de 7 millones de euros, el proyecto STEROPE se está desarrollando tres plantas piloto que se probarán in situ en la refinería Eleusis en Grecia perteneciente a la empresa Helleniq Energy, coordinadora del proyecto.

STEROPE producirá combustible ecológico para barcos y aviones./iStock.
“Vamos a demostrar en condiciones reales una ruta tecnológica para producir combustibles sostenibles para barcos (e-metanol) y aviación (SAF) a partir de emisiones de CO2. Esto supone un paso clave hacia la descarbonización del transporte marítimo y aéreo, dos sectores muy difíciles de electrificar”, explica Silvia Morales, investigadora del CSIC en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (ICP) e investigadora principal del proyecto en España. “STEROPE se alinea con el marco regulatorio europeo que establece que en 2050 el 70 % del combustible de aviación deberá ser renovable, y que una parte significativa de este deberá ser de origen sintético, como el que desarrolla nuestro equipo”, añade.
Tecnología en condiciones reales
STEROPE es un proyecto IA (Innovation Action), un tipo de acciones que se centran en desarrollar innovaciones cercanas al mercado. El objetivo de las IA es desarrollar, probar, demostrar o escalar soluciones innovadoras. “Instalaremos una planta piloto en una refinería real, que utilizará el CO2 emitido por la propia instalación, lo que nos permitirá validar la integración del proceso en condiciones reales y entornos ya existentes”, señala José Miguel Campos, investigador del CSIC en el ICP y también participante en el proyecto.
Además, STEROPE contará con una parte de demostración avanzada del metanol producido, que se probará en motores marinos reales, y el SAF obtenido se ensayará en una turbina de aviación, lo que acercará la tecnología a su uso comercial. Actualmente, en el ICP ya han instalado una de las plantas piloto, que convertirá el CO2 en e-metanol por la vía termocatalítica. Además, se encuentran en fase de construcción otras dos plantas en la Universidad de Génova (Italia) y en la Universidad de Gante (Bélgica) que capturarán y purificarán el CO2 y otra que convertirá el e-metanol en combustible para aviación, respectivamente.
Estas tres demos se trasladarán a Grecia a las instalaciones de la refinería Eleusis de Helleniq Energy para realizar la demostración de todo el proceso de conversión del CO2. “El procedimiento combinado de las tres plantas consiste en capturar CO₂ y combinarlo con hidrógeno renovable (hidrógeno verde) para sintetizar metanol mediante catálisis. Este metanol se puede utilizar como combustible renovable directamente para barcos, o bien usarlo como intermediario y transformarlo en olefinas, que luego se unen para formar cadenas de hidrocarburos más largas y finalmente se hidrogenan y refinan hasta obtener moléculas en el rango del queroseno de aviación (C8–C16). En esencia, es una ruta “power‑to‑liquid” en la que primero el CO2 residual se transforma en metanol y después se reconstruye químicamente hasta un combustible compatible con los aviones actuales”, expone Campos.
Fuente: CSIC

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