Los insectos polinizadores desempeñan un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas y en nuestra propia alimentación. Sin embargo, sus poblaciones están disminuyendo como consecuencia de la pérdida de hábitats, el uso de pesticidas, el cambio climático y otros factores que amenazan la biodiversidad.

Ante este reto, el proyecto Raíces nativas, alas vivas: una red de jardines para polinizadores impulsa la creación de jardines con especies vegetales favorables para los polinizadores, que contribuyen a la renaturalización de espacios, generan refugios para la biodiversidad y despiertan la biofilia, entendida como el vínculo que nos conecta con la naturaleza y nos impulsa a cuidarla.
La iniciativa combina educación ambiental y ciencia ciudadana mediante una metodología que integra formación, acción práctica y seguimiento participativo de la biodiversidad. A través de la observación, la realización de censos e inventarios de flora y polinizadores y el seguimiento de los jardines, las personas participantes generan conocimiento útil sobre la biodiversidad y contribuyen a su conservación.
Esta guía recoge la experiencia desarrollada durante el proyecto piloto y ofrece recursos para descubrir el fascinante mundo de los polinizadores, comprender su importancia, aprender a crear y cuidar jardines que les proporcionen alimento y refugio, y participar en la observación y conservación de la biodiversidad. Cada pequeño jardín puede convertirse en un refugio para la vida.
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