La evaluación concluye que las metas fijadas en el Reglamento europeo de baterías siguen siendo adecuadas para impulsar el reciclaje sin sobrecargar a una industria todavía en desarrollo.

La Comisión Europea considera que los actuales objetivos de eficiencia de reciclaje y recuperación de materiales establecidos en el Reglamento europeo de baterías continúan siendo adecuados y no necesitan ser revisados por el momento. Así se recoge en el informe adoptado por la institución el pasado 11 de septiembre, elaborado a partir de un análisis de la evolución del mercado, los avances tecnológicos y científicos y la disponibilidad de materias primas clave.

La evaluación ha examinado, en particular, la evolución de las tecnologías de baterías y la disponibilidad actual y prevista de cobalto, cobre, plomo, litio y níquel, materiales relevantes para las cadenas de valor vinculadas a las baterías.

Según las conclusiones del informe, los objetivos actuales mantienen un equilibrio entre el nivel de ambición y la viabilidad de su cumplimiento. La Comisión considera que las metas contribuyen a avanzar hacia una economía circular y a estimular la innovación y la inversión en las tecnologías de reciclaje de baterías, sin imponer una carga excesiva a una industria que todavía está creciendo.

Objetivos de eficiencia de reciclaje

El Reglamento (UE) 2023/1542 establece diferentes objetivos en función de la tecnología de las baterías. Para el 31 de diciembre de 2025, la eficiencia de reciclaje debía alcanzar, como mínimo y calculada sobre el peso medio, el 75% para las baterías de plomo-ácido, el 65% para las baterías basadas en litio, el 80% para las de níquel-cadmio y el 50% para el resto de baterías residuales.

Los objetivos aumentarán en 2030 para las baterías de plomo-ácido y las basadas en litio. Para el 31 de diciembre de ese año, deberán alcanzar respectivamente una eficiencia de reciclaje mínima del 80% y del 70%.

Aumentan las metas de recuperación de materiales

El Reglamento establece además objetivos específicos para la recuperación de determinados materiales. Para finales de 2027, el reciclaje deberá alcanzar una recuperación mínima del 90% de cobalto, cobre, plomo y níquel, mientras que para el litio la meta se sitúa en el 50%.

Estos porcentajes serán más elevados a partir de finales de 2031: la recuperación de cobalto, cobre, plomo y níquel deberá alcanzar el 95%, mientras que la correspondiente al litio se elevará hasta el 80%.

La recuperación de estos materiales busca mantener materias primas dentro de los ciclos productivos y reducir la dependencia de recursos vírgenes y de suministros externos. La Comisión vincula estos objetivos con el fortalecimiento de la resiliencia de las cadenas europeas de suministro de materias primas necesarias para la movilidad sostenible y la neutralidad climática.

Seguimiento de la evolución tecnológica y del mercado

Aunque la Comisión no considera necesario modificar actualmente los objetivos, el informe subraya la necesidad de continuar realizando un seguimiento de la evolución científica, tecnológica y de los mercados.

La evaluación ha contado con el apoyo técnico del Centro Común de Investigación (JRC). La Comisión deberá volver a analizar la adecuación de los objetivos al menos cada cinco años, por lo que la próxima revisión deberá realizarse, como máximo, antes del 18 de agosto de 2031.

La decisión mantiene así el marco de objetivos previsto por el Reglamento de baterías mientras continúa desarrollándose la capacidad europea de tratamiento y reciclaje de estos residuos.

Fuente: Residuos Profesional