Barcelona continúa ampliando la implantación de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) como parte de su estrategia de adaptación al cambio climático y de transformación del espacio público. Estas infraestructuras verde-azules buscan reproducir en el entorno urbano el comportamiento natural del ciclo del agua. Desde 2019, la ciudad ha multiplicado por 3,5 la superficie destinada a los SUDS y dispone actualmente de 17,3 hectáreas. Los 104 espacios SUDS existentes en Barcelona permiten gestionar el agua de lluvia allí donde cae, reducir el volumen que llega al alcantarillado, favorecer la recarga del acuífero y contribuir a mitigar el efecto isla de calor.

Frente al sistema convencional, en el que la lluvia discurre por superficies impermeables hasta los sumideros y la red de alcantarillado, los SUDS favorecen, siempre que es posible, la detención, filtración e infiltración del agua en el terreno, así como la recarga de los acuíferos. De esta forma, permiten gestionar el agua de lluvia como un recurso natural dentro de la propia ciudad.
Estas infraestructuras pueden incorporarse tanto a espacios ya urbanizados como a zonas de nueva urbanización. En Barcelona están presentes en lugares como el parque de la Ciutadella, la plaza de les Glòries, el parque de Can Batlló, la plaza de Consell de Cent con Enric Granados o el parque de la Colònia Castells, entre otros puntos de la ciudad.
Tipologías de SUDS integradas en el espacio urbano
Los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible abarcan distintas soluciones que cumplen funciones de detención y retención, filtración, infiltración y tratamiento del agua. Entre ellas se encuentran los parterres inundables, pozos y depósitos de infiltración y detención, zanjas drenantes, franjas vegetadas y de biorretención, cunetas vegetadas, alcorques de infiltración y pavimentos permeables.

Su aplicación varía en función de las características de cada espacio. En Ca l’Alier, por ejemplo, se combinan parterres inundables, pavimentos permeables, alcorques de infiltración y depósitos de infiltración y detención. La plaza de Consell de Cent con Enric Granados y el barrio de la Marina del Prat Vermell incorporan parterres inundables, mientras que el parque de la Colònia Castells combina parterres inundables, pavimentos permeables, alcorques de infiltración y depósitos de infiltración y detención.
El diseño y la integración de estas infraestructuras en el espacio urbano dependen de factores como la pluviometría, la proximidad a edificios e infraestructuras subterráneas, la calidad del agua captada, la profundidad del nivel freático, las características físicas del emplazamiento y la permeabilidad del suelo. El objetivo es aproximar el funcionamiento del ciclo urbano del agua al de los ecosistemas naturales, favoreciendo al mismo tiempo la creación de nuevos hábitats y corredores verdes y el aumento de la biodiversidad.
Barcelona prevé seguir extendiendo estas soluciones durante los próximos años. Para 2030, la ciudad contempla disponer de más de 1.300 parterres inundables, cerca de 900 alcorques de infiltración, 500 pozos de infiltración y 430 pavimentos permeables, además de otros elementos de drenaje sostenible.
Cerca de 370 millones de litros de agua de lluvia gestionados en 2025
Durante 2025, los SUDS de Barcelona gestionaron un volumen estimado cercano a 370 millones de litros de agua de lluvia, una cantidad similar a la capacidad de 148 piscinas olímpicas. Su rendimiento depende de la pluviometría anual y de la intensidad de las precipitaciones, ya que el volumen de agua de lluvia gestionable por estas soluciones corresponde a los primeros 15 mm de precipitación.

Uno de sus principales objetivos es reducir la cantidad de agua que llega directamente a la red de alcantarillado. Al gestionar la lluvia en el lugar donde cae, disminuyen la escorrentía superficial y el riesgo de inundaciones. El volumen gestionado contribuye asimismo a reducir los desbordamientos de los sistemas unitarios de saneamiento y, durante los episodios de lluvia intensa, los vertidos contaminantes al litoral.
Los sistemas desempeñan también una función de filtración. La escorrentía urbana puede transportar arenas, materia orgánica, metales pesados, hidrocarburos y otros contaminantes. Los SUDS retienen estas sustancias en las primeras capas del suelo antes de que el agua se infiltre, contribuyendo así a proteger los acuíferos y mejorar la calidad de los recursos hídricos.
El agua infiltrada favorece además la recarga del acuífero de Barcelona, una reserva que posteriormente se utiliza como agua freática para el riego de espacios verdes, la limpieza de calles y del alcantarillado y el mantenimiento de fuentes ornamentales y lagos naturalizados.
Infraestructura verde-azul para reducir el efecto isla de calor
La función de estas infraestructuras va más allá de la gestión hídrica. La incorporación de vegetación, el aumento de la permeabilidad del suelo y los procesos de evapotranspiración permiten incrementar el verde urbano y mejorar el confort climático del espacio público.

En determinadas condiciones y mediante la combinación de distintas soluciones, el arbolado, la vegetación, la infiltración de agua y la eliminación de superficies asfaltadas pueden contribuir a reducciones de temperatura ambiental superiores a 10 ºC respecto a espacios completamente impermeabilizados.
Los SUDS se integran así en la planificación climática y del ciclo del agua de Barcelona. Su implantación se enmarca en el Plan Clima y en los objetivos relacionados con la resiliencia y los planes técnicos del ciclo del agua. Su despliegue forma parte también del Plan Director Integral de Saneamiento de Barcelona (PDISBA) y del Plan de Recursos Hídricos Alternativos (PLARHAB), con la incorporación sistemática de soluciones basadas en la naturaleza a los proyectos de transformación urbana.

Además, los SUDS deben garantizar la calidad del agua infiltrada y la protección de las aguas subterráneas, de acuerdo con los requisitos señalados en la documentación respecto a la Directiva Marco del Agua.
Un nuevo contrato de 10,2 millones para el mantenimiento de los SUDS
La expansión de estas infraestructuras irá acompañada de un incremento de los recursos destinados a su conservación. La Comisión de Gobierno ha aprobado la licitación de un nuevo contrato de mantenimiento de los SUDS con una duración de tres años, un presupuesto total de 10,2 millones de euros y un plazo para presentar solicitudes hasta el 8 de octubre.

El nuevo servicio elevará los recursos anuales desde aproximadamente 900.000 euros hasta cerca de 3,4 millones de euros. El mantenimiento se organizará en tres ámbitos especializados: un lote verde destinado a la vegetación, un lote gris para los elementos integrados en el espacio público y un lote azul dedicado al control hidráulico y al seguimiento técnico. Las actuaciones incluirán inspección, limpieza, reposición y mantenimiento preventivo y correctivo.
Barcelona cuenta asimismo con una Comisión de SUDS en la que participan Barcelona Cicle de l’Aigua, Parcs i Jardins, Urbanisme, Espai Públic, Sostenibilitat y la Agència de Salut Pública de Barcelona. Este órgano ha definido los criterios técnicos para el diseño, construcción, mantenimiento y evaluación de estas infraestructuras. Este trabajo se complementa con la colaboración de la Universitat de Barcelona, el CREAF y el IDAEA-CSIC para evaluar científicamente los beneficios de los SUDS sobre el ecosistema urbano y la salud ambiental.
Esta línea de trabajo se extiende también al ámbito europeo con la participación en el proyecto LIFE Nature CDR, cuyo inicio estaba previsto para septiembre de 2026. El proyecto contempla la colaboración con Ámsterdam y Berlín para evaluar científicamente los beneficios ambientales de los SUDS y desarrollar nuevas estrategias dirigidas a incrementar la resiliencia climática de las ciudades.
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Fuente: construible.es

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