Después de dos años analizando la seguridad de las centrales atómicas europeas, el Ejecutivo comunitario planteará una nueva directiva orientada a minimizar los riesgos de la energía nuclear que busca incentivar al sector y a los Estados miembros a tomar más medidas en este sentido tras la ronda de pruebas de resistencia puestas en marcha por Bruselas a raíz del desastre de la planta japonesa de Fukushima.

La propuesta plantea cuestiones como reforzar la independencia de las autoridades reguladoras nacionales o el establecimiento de revisiones periódicas entre los distintos países, y nuevos objetivos y requisitos en cuestión de seguridad.

Bruselas también aspira a aumentar la transparencia de las centrales e informar a la opinión pública sobre las medidas de seguridad que se adoptan, así como a establecer unas directrices europeas con el objetivo de armonizar las dispares prácticas de seguridad que llevan a cabo los Estados miembros.

Central nuclear de Garoña. http://s01.s3c.es/

Sin embargo, estos test revelaron que las instalaciones nucleares europeas presentaban una serie de carencias en ciertos estándares de seguridad, por lo que Comisión instó a los veintisiete socios comunitarios a mejorar la seguridad de las mismas.
Entre las recomendaciones que el Ejecutivo europeo planteó para las centrales españolas se incluyen la adopción de planes más amplios para hacer frente a accidentes severos y prevenir mejor las explosiones de hidrógeno u otros combustibles gaseosos en caso de accidente.

Más transparencia e información de las centrales

La CE concluyó en octubre pasado que el grado de seguridad de las centrales de la UE es «satisfactorio», a la luz de los resultados de las pruebas de resistencia llevadas a cabo por expertos europeos e internacionales, en colaboración con las autoridades nacionales competentes.

Revisiones cada seis años

El ejecutivo del bloque europeo propuso este jueves que las plantas nucleares sean sometidas obligatoriamente a pruebas de resistencia cada seis años por razones de seguridad. El comisario de Energía de la Unión Europea, Günther Oettinger, dijo que corresponde ahora a los Estados miembros del bloque decidir si quieren o no producir energía nuclear, debido a las reacciones de partidos ecologistas que consideran la iniciativa como otro intento de legitimar la energía atómica.

Oettinger señaló que actualmente están funcionando en Europa 132 reactores nucleares, “nuestra tarea en la comisión es garantizar que, en cada uno de ellos, la seguridad ocupe la máxima prioridad”.

Aunque la comisión estima que las pruebas de cada seis años no sean a todo el reactor, sino solo a los aspectos específicos de la seguridad, como podría ser la protección contra inundaciones o de cara al posible choque de un avión, sostienen que dichas pruebas deben acordarse entre los países miembros.

Entre las reacciones destacan las del Grupo ecologista Greenpeace quienes denunciaron que esta propuesta seguramente «dejará algunas partes de la planta sin inspeccionar durante décadas».

Asimismo criticaron la no inclusión del factor humano, el riesgo de atentados terroristas o de sabotaje, de acuerdo al comunicado del experto en energía nuclear de Greenpeace, Jan Haverkamp.

Sin embargo, la iniciativa solo será ley cuando los países miembros de la UE aprueben la propuesta de la Comisión Europea de realizar pruebas adicionales para las centrales donde la vida útil haya sido prolongada.

En la Unión Europea, son catorce los países que producen energía nuclear, situándose a la cabeza, la nación francesa. Por su parte, Lituania y Polonia se unirán cuando pongan en marcha sus primeros reactores nucleares. Actualmente hay ocho reactores en activo en España y 132 operando en la Unión, un tercio de los que existen en el mundo, y cerca del 30 % de la energía que se consume en la UE es de origen nuclear.

Fuente:  EFE y http://www.telesurtv.net/