Algo más de cuatro de cada diez masas de agua subterránea de España no alcanzan el buen estado que exige la Directiva Marco del Agua. Es el diagnóstico de los planes hidrológicos de tercer ciclo (2022-2027): de las 804 masas evaluadas, 353 están en mal estado por exceso de extracciones, por contaminación o por las dos cosas.
Una masa de agua subterránea es la unidad con la que la Administración gestiona los acuíferos: un volumen diferenciado de agua dentro de uno o varios de ellos, según la definición de la Ley de Aguas. Las 804 masas se extienden bajo más de 370.000 km², más del 73 % del territorio.

Fuente: iAgua
El exceso de bombeo y los nitratos explican el mal estado
Una masa solo está en buen estado si lo está a la vez en cantidad y en calidad. El estado cuantitativo mide si las extracciones respetan la recarga sin dañar ríos, humedales ni ecosistemas asociados.
Tampoco pueden provocar salinización u otras intrusiones, como la del agua de mar en los acuíferos costeros. El estado químico comprueba que el agua cumple las normas de calidad y los valores umbral de cada contaminante.
Con los datos de los planes, 203 masas están en mal estado cuantitativo y 263 en mal estado químico, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Las dos listas se solapan: 113 masas fallan en ambos, y por eso el total en mal estado es de 353 y no la suma de las dos cifras.
El mal estado cuantitativo se manifiesta en descensos sostenidos del nivel piezométrico, la altura que alcanza el agua del acuífero en los sondeos de control; en los acuíferos libres coincide con el nivel freático. El Plan de Acción de Aguas Subterráneas (PAAS) del ministerio lo atribuye a la extracción intensiva y continuada, que a menudo afecta a ríos y ecosistemas dependientes.
En el estado químico, el problema más común es la contaminación difusa por nitratos de origen agrario, según el mismo plan. La Directiva 2006/118/CE fija en 50 mg/L la norma de calidad de los nitratos para evaluar el estado químico de las aguas subterráneas.
En 2020-2023, el 23,4 % de los puntos de control de aguas subterráneas de España tuvo una media de nitratos igual o superior a ese valor, según la Comisión Europea. En 2016-2019, la proporción era del 23,1 %.
En el conjunto de la red, la concentración bajó entre ambos periodos en el 37,6 % de los puntos y subió en el 33,1 %; en el 29,3 % restante no cambió de forma significativa. En los puntos de 50 mg/L o más, en cambio, subió en el 50,9 % y bajó en el 43,2 %, según la misma evaluación.
El Guadiana tiene en mal estado 17 de sus 20 masas
Por demarcaciones, el Guadiana tiene la proporción más alta entre las que cuentan con al menos 10 masas: 17 de sus 20 están en mal estado. Le siguen Gran Canaria, con 8 de 10, y el Segura, con el 68,3 %.

Fuente: iAgua
En números absolutos, las demarcaciones con más masas afectadas son el Júcar, con 47, el Guadalquivir, con 45, y las Illes Balears, con 44. En el extremo opuesto, Galicia Costa, el Cantábrico Occidental, Lanzarote, La Gomera, El Hierro y Ceuta tienen todas sus masas en buen estado.
El PAAS sitúa los mayores problemas cuantitativos en el sur, en Levante y en el Guadiana, además de zonas del Duero, las Illes Balears, el Ebro y Cataluña. Los nitratos más altos se registran en el arco mediterráneo: Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Illes Balears y la Región de Murcia, según el plan.
En 2024, el 34 % de las estaciones de aguas subterráneas muestreadas, sin datos del Duero ni de Canarias, alcanzó o superó 37,5 mg/L de nitratos, según el informe de calidad de las aguas del MITECO.
El Real Decreto 47/2022 considera afectadas las aguas subterráneas con más de 37,5 mg/L. Los peores registros se concentran en el Ebro, el distrito de cuenca fluvial de Cataluña, las Illes Balears, el Segura, el Júcar, el Guadalquivir y el Guadiana.
El seguimiento de 2023 rebaja al 54,1 % las masas en buen estado
El avance del informe de seguimiento de los planes de 2023, que el MITECO consolidará tras presentarlo al Consejo Nacional del Agua, rebaja la proporción de masas en buen estado del 56,1 % al 54,1 %. El retroceso es mayor en el estado químico, que baja del 67,3 % al 64,3 % de masas en buen estado.
El ministerio lo atribuye a una aplicación más generalizada de los criterios de su guía de evaluación del estado y a la sequía en varias demarcaciones.
Los planes de segundo ciclo preveían llegar al 66,5 % de masas en buen estado en 2021, según el mismo informe. Aquellos planes partían de un 55,8 %, y los de tercer ciclo recogen un 56,1 %, más de diez puntos por debajo de ese objetivo.
Los dos porcentajes no miden el mismo conjunto: entre un ciclo y otro, el número de masas delimitadas creció de 762 a 804, sobre todo en el Miño-Sil, el Júcar y Cataluña. Con la nueva delimitación, el Miño-Sil pasó de 6 a 24 masas, 22 de ellas en buen estado.
Los planes fijan el buen estado de 632 masas para 2027
Los planes de tercer ciclo de las cuencas que gestiona el Estado se aprobaron por el Real Decreto 35/2023, de 24 de enero; los de las demarcaciones que gestionan las comunidades autónomas siguieron su propia tramitación. Para el conjunto de España, el objetivo es que 632 masas, el 78,6 %, estén en buen estado en 2027.
Para otras 163 masas, los planes aplazan el objetivo más allá de 2027 por «condiciones naturales»: las medidas deben estar en marcha, pero la recuperación tarda más. El caso más habitual, según el ministerio, es el de los nitratos, que a menudo necesitan varios ciclos de planificación para bajar de 50 mg/L.
Las 9 masas restantes tienen objetivos menos rigurosos, una excepción que permite la directiva. Ocho son cuantitativas, en el Duero y en Tenerife, y una química, por nitratos, en el Bajo Besòs y Pla de Barcelona.
El plan de aguas subterráneas de 2023 prevé 500 millones hasta 2030
El MITECO aprobó en julio de 2023 el Plan de Acción de Aguas Subterráneas 2023-2030, con una inversión estimada de unos 500 millones de euros. Las partidas más altas son la mejora del conocimiento hidrogeológico, con 145 M€, y la digitalización y el control de usos, con 124 M€.
El PAAS recoge también 181 actuaciones de los planes de las cuencas estatales vinculadas a las aguas subterráneas.
El MITECO prevé consultar los planes del cuarto ciclo a finales de 2026
El cuarto ciclo de planificación cubrirá el periodo 2028-2033. En las cuencas que gestiona el Estado, los esquemas provisionales de temas importantes, el documento que identifica los principales problemas de cada demarcación, estuvieron en consulta pública hasta el 28 de mayo de 2026.
La gestión sostenible de las aguas subterráneas figura entre los temas comunes a casi todas las cuencas, según el MITECO. El ministerio prevé abrir la participación pública de los proyectos de plan en los últimos meses de 2026.
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Autor/a: Laura F. Zarza. Fuente: iagua.es

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