Varias organizaciones reclaman controles a la exportación de masa negra, criterios armonizados para su gestión e incentivos a la recuperación de materiales en la UE para impulsar la capacidad de reciclaje y reducir la dependencia de materias primas críticas.

Fuente de la imagen: Volkswagen AG. Noticia: Residuos Profesional

Cuatro organizaciones vinculadas al transporte sostenible, la industria de las baterías y las tecnologías limpias han reclamado medidas específicas para reforzar la capacidad europea de reciclaje de baterías en el marco de la futura Ley de Economía Circular (Circular Economy Act, CEA). En una carta conjunta fechada el 29 de octubre de 2026, Transport & Environment (T&E), Recharge, Clean Tech for Europe y EIES instan a la Unión Europea a abordar la salida de materiales recuperables hacia terceros países y a crear condiciones que favorezcan la inversión en instalaciones de tratamiento y refinado dentro del mercado comunitario.

Las entidades consideran que la recuperación de materiales procedentes de baterías al final de su vida útil es una herramienta estratégica para garantizar el suministro de materias primas críticas, reducir la dependencia de las importaciones y fortalecer la autonomía industrial europea. Sin embargo, advierten de que la industria comunitaria del reciclaje de baterías encuentra dificultades para ampliar su actividad y que más de la mitad de la capacidad europea de reciclaje se encuentra actualmente en riesgo.

La exportación de masa negra, uno de los principales desafíos

Uno de los problemas señalados en la carta es la salida de masa negra (black mass) de la Unión Europea. Este concentrado, rico en materias primas críticas, se obtiene mediante la trituración y el pretratamiento de baterías de ion-litio y constituye una materia prima intermedia para recuperar metales y otros materiales de valor.

Según los datos citados por las organizaciones, al menos el 60% de la masa negra generada en Europa sale de la UE para su posterior refinado en el extranjero. Las entidades advierten de que esta proporción podría ser superior, ya que parte de estos flujos se declararía bajo distintos códigos aduaneros, lo que dificultaría su identificación y seguimiento.

La carta sostiene que esta dinámica limita el aprovechamiento de los recursos dentro de Europa, desplaza fuera de la región actividades industriales de mayor valor añadido y debilita los objetivos de circularidad y protección ambiental. Las organizaciones también señalan que la falta de materia prima disponible para las plantas europeas de reciclaje dificulta la rentabilidad de las instalaciones y frena las inversiones necesarias para desarrollar capacidad de refinado.

A estas dificultades se suman, según el documento, las presiones financieras y los elevados costes energéticos que afrontan los recicladores europeos. Por ello, los firmantes consideran necesario establecer señales regulatorias y de demanda que favorezcan el procesamiento de los materiales recuperados dentro de la UE.

Armonizar la definición y la clasificación de la masa negra

Entre las medidas propuestas figura la evaluación de instrumentos específicos para limitar la exportación de masa negra y de residuos de baterías sin tratar. Las organizaciones plantean estudiar posibles tasas o aranceles a la exportación, siempre que se fundamenten en una evaluación rigurosa de sus riesgos e impactos y se acompañen del desarrollo de capacidad de reciclaje en Europa.

La carta también reclama una definición armonizada de la masa negra y unas especificaciones técnicas comunes para todos los Estados miembros. Según los firmantes, esta homogeneización permitiría aplicar de forma coherente los criterios de fin de la condición de residuo (End-of-Waste), los códigos aduaneros, las evaluaciones de equivalencia y los controles a la exportación.

En este ámbito, las entidades proponen establecer criterios estrictos de fin de la condición de residuo para los flujos de materias primas críticas. Estos criterios deberían incluir requisitos específicos para cada material y garantizar que los materiales recuperados estén preparados para su comercialización y sean funcionalmente equivalentes a las materias primas primarias que se incorporan a la cadena de valor.

Asimismo, solicitan crear un código único de la Nomenclatura Combinada (NC) para la masa negra y sus derivados inmediatos, con el objetivo de mejorar la trazabilidad de estos materiales y facilitar la supervisión de sus movimientos comerciales.

Incentivos a la inversión y al refinado dentro de la UE

Además de abordar las exportaciones, las organizaciones consideran que la futura Ley de Economía Circular debe incorporar mecanismos para impulsar la inversión en capacidad de recuperación y refinado. Entre sus propuestas se encuentran los incentivos al contenido reciclado de origen europeo, en consonancia con la aplicación progresiva de los objetivos de contenido reciclado establecidos en el Reglamento europeo de baterías.

Los firmantes también plantean introducir incentivos a la recuperación y el refinado dentro de la UE en los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (RAP). En concreto, proponen establecer mecanismos de bonificación y penalización que favorezcan las operaciones finales de recuperación y refinado realizadas en territorio comunitario.

Otra de las peticiones se centra en la revisión del Reglamento de traslados de residuos. Las entidades abogan por simplificar los movimientos intracomunitarios de residuos que contengan materias primas críticas, de modo que aquellos destinados a instalaciones de reciclaje con consentimiento previo puedan acogerse a un procedimiento de información simplificado, en lugar de estar sujetos al procedimiento de notificación y consentimiento previos por escrito.

Por último, la carta reclama ayudas públicas, tanto europeas como nacionales, para financiar los gastos de capital (CapEx) y los gastos operativos (OpEx) de los proyectos de reciclaje. Estas ayudas deberían priorizar las inversiones en capacidad de refinado dentro de la UE y contribuir a aumentar la capacidad efectiva de procesamiento y recuperación de materiales.

Reforzar la autonomía estratégica y la circularidad

Con estas propuestas, T&E, Recharge, Clean Tech for Europe y EIES instan a que la Ley de Economía Circular aborde tanto la disponibilidad de residuos y materiales para las instalaciones europeas como las condiciones económicas y regulatorias necesarias para ampliar la capacidad industrial.

El objetivo planteado en la carta es favorecer que una mayor proporción de los materiales procedentes de baterías al final de su vida útil pueda recuperarse y refinarse en Europa. Para las organizaciones firmantes, el desarrollo de esta capacidad permitiría aprovechar mejor los recursos secundarios, reducir la dependencia exterior de materias primas críticas y consolidar una cadena de valor europea vinculada al reciclaje de baterías.

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Fuente: Residuos Profesional