La Infraestructura Verde Periurbana (IVP) se refiere a los sistemas de infraestructura natural o artificial, incluidos los bosques y árboles periurbanos, que proporcionan bienes y servicios y mantienen valores y funciones ecosistémicas en las zonas adyacentes a las ciudades, según la FAO (Salbitano et al., 2016).
La IVP engloba los espacios naturales y seminaturales situados en la periferia de las ciudades. Aunque forma parte de la red general de Infraestructura Verde (IV), presenta características propias, al desarrollarse en un entorno a menudo fragmentado y heterogéneo, compuesto por elementos muy diversos, como bosques, parques forestales, áreas protegidas, cultivos, huertos, vías pecuarias y vías verdes, ciclovías, terrenos abandonados, cursos de agua e, incluso, zonas litorales, como playas y dunas.
Estos espacios, conectados de forma estructural y funcional, contribuyen a garantizar la continuidad ecológica entre los medios urbano, rural y natural. En este sentido, la IVP actúa como una zona de transición clave para el mantenimiento de la biodiversidad, el desplazamiento de la fauna y la ordenación del crecimiento urbano. Por ello, su planificación y gestión resultan esenciales para asegurar un sistema ecológico coherente entre la ciudad y su entorno.
Uno de los principales objetivos de las entidades locales es mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. En este contexto, una gestión activa y planificada de la IVP contribuye directamente al fortalecimiento de la infraestructura verde urbana. Dada la diversidad de tipologías, funciones y usos que comprende, resulta imprescindible disponer de una estrategia a medio y largo plazo que permita ordenar, conservar, gestionar y adaptar estos espacios a las distintas realidades territoriales.
La presente Guía de Recomendaciones para la Gestión de la Infraestructura Verde Periurbana ofrece un marco operativo que aborda aspectos técnicos, jurídicos, económicos y administrativos. Está dirigida principalmente a los equipos técnicos municipales y tiene como finalidad facilitar una gestión eficaz, integrada y adaptada a las características y necesidades de cada contexto local.
El documento toma como referencia la Guía de Gestión de la Infraestructura Verde Municipal, elaborada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la Asociación de Empresas de Gestión de Infraestructura Verde (ASEJA) y la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP). Esta publicación constituye un referente nacional en la materia y se encuentra alineada con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En definitiva, esta Guía pone en valor el papel estratégico de la IVP en los municipios y destaca la necesidad de desarrollar una gestión planificada, integrada y dotada de recursos suficientes que garantice su conservación, conectividad y funcionalidad ecológica a largo plazo.
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