Un estudio internacional realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y las Universidades de Newcastle, Leeds, Leuphana y Aviero, ha analizado 24 proyectos con participación de agentes sociales en 20 países con el objetivo de descubrir cuáles son las claves del éxito en los procesos participativos de gestión ambiental.

Asegurar que todos los puntos de vista se encuentren representados, que todos los participantes cuenten con la información necesaria para poder tomar decisiones y trabajar con un mediador profesional son algunos de los  puntos que destaca este trabajo, que ha sido publicado en la revista Ecology and Society.

“La implicación comprometida de los agentes sociales puede resultar en soluciones nuevas y creativas para resolver problemas mundiales de gestión medioambiental, la clave es utilizar los sistemas participativos de la manera adecuada”, explica el investigador del CSIC Joris de Vente, del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura.

Las claves del éxito

Los investigadores compararon proyectos de todo el mundo en los que participaban todo tipo de agentes sociales y otros interesados en tomar decisiones sobre el medio ambiente y detectaron un número reducido de elementos clave que ayudaban a que el proyecto tuviera éxito, independientemente del lugar del mundo donde se desarrollase. “Estos elementos conducían a mejores resultados para el medio ambiente, permitían un aprendizaje mutuo y se generaba un mayor grado de confianza entre los participantes”, añade de Vente.

El estudio destaca tres factores principales para involucrar a la gente de manera efectiva en los procesos de decisiones.

En primer lugar, se recomienda identificar e incluir a las personas y organizaciones más relevantes que puedan representar un mayor rango de intereses, con poder y medios para aplicar las decisiones. Según el trabajo, un grupo diverso de personas bien informadas y con orígenes diferentes da lugar a ideas más relevantes e innovadoras.

En segundo lugar, es importante crear un entorno abierto y respetuoso desde el inicio, que se mantenga durante todo el proceso, y en el que todos los participantes puedan hablar abiertamente y ser escuchados por igual. Dentro de ese escenario, los investigadores también recomiendan la presencia de un intermediario profesional y neutral que pueda gestionar los conflictos que vayan surgiendo.

La tercera clave del éxito consiste, según este estudio, en hacer que las personas sientan que es importante comprometerse con el proyecto. Para ello los autores aconsejan emplear un lenguaje adecuado y cercano, abordar aspectos tangibles que afecten a los participantes en su vida cotidiana, negociar desde el principio los resultados que cada uno quiere obtener en el proceso y centrarse en esas metas en todo momento. “Es importante hacer ver a los participantes de qué manera pueden influir en las decisiones y cómo eso puede cambiar su mundo”, concluye el investigador.

Fuente: CSIC

Estudio

  • Joris de Vente, Mark S. Reed, Lindsay C. Stringer, Sandra Valente and Jens Newig. How does the context and design of participatory decision making processes affect their outcomes? Evidence from sustainable land management in global drylandsEcology and Society. DOI: 10.5751/ES-08053-210224