El Grupo de Trabajo I del Quinto Informe de Evaluación del IPCC define cambio climático como “la variación del estado del clima identificable – por ejemplo, mediante pruebas estadísticas – en las variaciones del valor medio y/o en la variabilidad de sus propiedades, que persiste durante largos períodos de tiempo, generalmente decenios o períodos más largos. El cambio climático puede deberse a procesos internos naturales o a forzamientos externos tales como modulaciones de los ciclos solares, erupciones volcánicas o cambios antropogénicos persistentes de la composición de la atmósfera u o del uso del suelo”.

Imagen – Referencia a la importancia de escuchar a la comunidad local. Fte.: https://fantactica.mx/escucha-activa/

Esta definición, engloba ya un matiz, que para mi es clave en el abordaje que se hace para la adaptación y mitigación del cambio climático. No deben obviarse las causas naturales y ser imprecisos cayendo en el discurso de que el cambio climático tiene un origen EXCLUSIVAMENTE antropogénico. Los procesos internos naturales, las modulaciones de los ciclos solares y las erupciones volcánicas están ahí, en la propia definición.

Esto encierra otra consecuencia directa. ¿Qué debemos considerar a la hora de identificar medidas a poner en marcha para lograr esa adaptación y mitigación del cambio climático en las ciudades? Desde luego, el grado de incertidumbre asociado a los diferentes modelos.

De manera muy sintética, puede decirse que cuando se habla de cambio climático se está hablando de variación en temperaturas, cambio en régimen de precipitaciones y aumento de frecuencia de eventos extremos. Se puede apostar por implantar medidas de adaptación y mitigación, pero a la hora de priorizar, ¿qué debería tenerse en cuenta?

Aparece aquí una cuestión que para mi también es clave. Los COBENEFICIOS. Por ejemplo, cuando en adaptación se establecen las conocidas como “medidas verdes” relacionadas con la instalación de cubiertas verdes, jardines verticales, arbolado urbano, xerojardinería, etc. no sólo se está logrando adaptación (disminución de exposición, mejora de capacidad adaptativa, etc.) y mitigación (plantas como sumidero de carbono) sino que también mejora el confort térmico, la calidad de vida en un espacio, la calidad del aire, las posibilidades de esparcimiento, la soberanía alimentaria (por ejemplo, con huertos urbanos, iniciativa increíble comestible, etc.), el uso racional del agua, entre otros.

Este miércoles 21 de febrero, comenzamos una nueva edición del curso “Diseño de planes locales de adaptación y mitigación del cambio climático”. (1). Entre otras cuestiones, abordamos la adaptación basada en la comunidad. Cómo se hace. Porque, ¿acaso no está cayendo en imponer determinadas medidas desde lugares alejados al territorio que desconocen las especificidades del mismo y que, en ocasiones, se vuelven contraproducentes?

 

La economía de un territorio también debe considerarse a la hora de establecer un plan de adaptación y mitigación del cambio climático, y desde luego, a la comunidad local hay que escucharla. El amplio abanico de posibilidades que existe – medidas verdes, blandas y grises – debe poder combinarse con la situación actual del municipio/ciudad y con las necesidades y expectativas de los habitantes que lo pueblan.

Así, establecer buenos criterios para la toma de decisiones y priorizar las acciones resulta muy relevante para diseñar un buen plan que, como digo, no sólo repercuta en lograr el objetivo principal para el que se crea que es lograr la adaptación y la mitigación del cambio climático, sino que debe generar otra serie de cobeneficios que pueden ser tanto económicos como sociales y ambientales.

Veo contraproducente querer avanzar en este tema sin escuchar qué es lo que tiene que decir la población local.

Además de este diseño metodológico, en el curso se abordarán también herramientas, casos prácticos, los planes de acción por el clima y la energía (PACEs), la huella de carbono en el municipio y otra serie de cuestiones de interés.

SI le interesa, aún está a tiempo de matricularse.

Lo escribe: PAZ HERNÁNDEZ PACHECO (2).

(1): https://www.ismedioambiente.com/programas-formativos/planes-locales-de-adaptacion-y-mitigacion-del-cambio-climatico/

(2): http://www.linkedin.com/in/pazhernandezpacheco